Tren del Recuerdo

El Tren del Recuerdo evoca el antiguo viaje en tren que, desde principios del siglo XX, unió la ciudad de Santiago con San Antonio. La naturaleza del paisaje del campo chileno, el paso por la Cordillera de la Costa, el mar y la magia de un tren antiguo generan una sensación única para los pasajeros.

Desarrollado en conjunto por Grupo EFE y la Corporación del Patrimonio Ferroviario, cumple este año 2017 seis años de operación ininterrumpida.

El viaje de 110 kilómetros es una invitación a viajar como en antaño, a disfrutar de los paisajes, del tren y de nuestra atención a bordo. El convoy, encabezado por dos locomotoras diesel-eléctricas de las décadas de 1950 y 1960, cuenta con distintos tipos de vagones que se ajustan a lo que cada pasajero busca de este servicio, con antiguos coches alemanes de 1923 de interior de madera y ventanas que se pueden abrir, coches de la década de 1950 con la comodidad de las primeras unidades con aire acondicionado y asientos tipo pullman, y el coche Súper Salón de 1929 con amplios ventanales que permiten una vista privilegiada del entorno.

El tren sale desde la Estación Central de Ferrocarriles (Alameda) y pasa por las localidades de Maipú́, Padre Hurtado, Malloco para llegar hasta Talagante, donde el tren cruza el puente ferroviario sobre el río Mapocho y comienza el paisaje campestre, se pueden observar extensiones de plantaciones y algunas haciendas.

Luego de pasar Melipilla, el tren comienza a subir la cordillera de la costa por el sector de Puangue, una vez pasado el puente sobre el estero del mismo nombre. La vía luego pasa por la antigua estación de Puangue, una de las que mantienen su estado original.

Finalmente, luego de pasar Malvilla, el convoy comienza a bajar hacia el mar por la quebrada de Llolleo, la que se encuentra rodeada de bosque nativo y cruzando cinco túneles, para vencer los obstáculos de la naturaleza para el arribo del tren a la ciudad de Llolleo y San Antonio, junto a la bahía.

El viaje hasta San Antonio tiene una duración de 3 horas y 30 minutos, el mismo tiempo considerado para el viaje de regreso.